Creo que la primera pegunta que nos hacemos al comenzar a escribir algo es: ¿por dónde empiezo? Pues tras darle unas cuantas vueltas creo que lo mejor es empezar por el principio. 

Digamos que llegué a descubrir el MJD un poco por casualidad (como dirían algunos). Decidí a mis 18 años apuntarme de voluntaria en la JMJ que se celebró en Madrid en 2011; y como había demasiados voluntarios en mi parroquia, Santa Rosa de Lima, me trasladaron a la parroquia de Nuestra Señora de Atocha que necesitaban gente para colaborar. Y allí llegué con mi juventud e inexperiencia, dispuesta a lo que hiciera falta y ayudar. Entonces me encontré con multitud de personas que estaban en el MJD y de diversos lugares de España con las que pasé muy buenos ratos. Ellos me descubrieron qué era el Movimiento, del que yo no conocía ni había oído hablar de él.

Tras esta experiencia poco a poco fui conociendo más el MJD y qué era. Así fui asistiendo a Encuentros, luego al Campo de Trabajo y por último me decidí a ir a la Pascua Rural, que por aquel entonces era en Albarracín. Tras un tiempo asistiendo asiduamente y conociendo cada vez a más gente de diferentes lugares y viendo como nacían nuevos grupos, nos decidimos a emprender una aventura de crear un nuevo grupo en Madrid llamado Baobab. Fuimos tan sólo tres personas con la colaboración y el apoyo de otras tres , gracias a las cuales conseguimos que saliera adelante. Aprovecho estas líneas para daros las gracias de corazón por volcaros con nosotras como lo hicisteis y apostar por ello. Estuvimos un tiempo con el grupo en funcionamiento, pero finalmente nos acabamos distanciando. Éramos personas distintas que, aunque teníamos un punto en común, en este caso no fue suficiente para continuar con el grupo finalmente.

Después de esto continúe durante un tiempo asistiendo a Encuentros y demás, pero finalmente después de la disolución del grupo y sin una comunidad de referencia en Madrid me dejé llevar por el día a día. Es cierto que en gran parte echaba de menos el MJD, pero tampoco hacía esfuerzos por retomarlo. Al final por A o por B seguí con mi vida sin retomarlo. Analizándolo ahora creo que hay un tiempo para todo, y yo en ese momento, necesitaba centrarme en mi vida para darme cuenta de lo que realmente quería y hacia dónde me quería dirigir.  Seguí con mi vida dejando el MJD de lado, ya no asistía a Encuentros ni a otros eventos, tenía otras prioridades en esos momentos y tantas ocupaciones que, aunque alguna vez me planteé ir a alguna actividad, por unas razones u otras desistía. No puedo decir que me arrepienta porque quizá, si hubiera tomado esa decisión ahora no estaría aquí de nuevo.

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Entonces os preguntareis… ¿Qué haces escribiendo estas líneas? ¿Qué haces aquí de nuevo?

Pues bien, un día como otro cualquiera, una personita que estaba trabajando en Madrid me escribió y me dijo que querían crear de nuevo un grupo en la capital. Y yo sin pensarlo dije: “Síííííí!”. No tuve ni que pensarlo un momento, lo tenía claro, había algo dentro de mí que sabía que era lo que quería. Y comenzamos de nuevo, un nuevo grupo, nuevas personas y un nuevo proyecto: Emuná. Así que, de nuevo, gracias Cris y Ángela por acordaros de mi cuando os embarcasteis en este nuevo proyecto.

Después de estos momentos, han pasado muchas cosas. Empezar un proyecto nuevo nunca es fácil pero ese primer año lo conseguimos y Emuná salió adelante. Y aquí estamos dos años después, intentando continuar con el grupo: este año hemos comenzado con nuevas incorporaciones y esperamos que otras se puedan unir ya en breves. Los comienzos nunca fueron fáciles, pero no nos damos por vencidos y seguiremos luchando por aquello en lo que creemos y tengo intención de seguir hacia delante con este proyecto.

Hay una frase que hemos repetido muchas veces a lo largo de este último año que me ha gustado mucho, y creo que lo resume perfectamente: Siempre acabamos regresando a nuestro hogar. Así que llámalo como quieras, casualidad, suerte, estar en el momento adecuado… pero gracias por hacerme volver al que considero mi hogar.

Por último, si has llegado hasta aquí, estás leyendo esto y estás por Madrid, estas invitad@ a pasarte y ponerte en contacto con nosotros, estamos encantados de seguir creciendo como familia.

 Firma_Elina