Es aceptar, es comprender, es entregar, es escuchar, es compartir, es respetar, es ser paciente, es confiar, es perdonar, es dejar ser…

Es libertad.

Es tragarte el egoísmo, es tragarte el orgullo por el otro.

Es dolor a veces. Es comerse la cabeza.

Es ser por separado y al mismo tiempo ser juntos.

Es juntar dos mundos para crear uno solo, con defectos y virtudes, con buenos momentos y discusiones, pero ante todo eso, el amor…

Es no abandonar, es luchar, es crecer y aprender juntos.

Es conocerse, en lo bueno y en lo malo, es cuidarse.

Es estar…aunque no sea siempre físicamente.

Es querer tener tu espacio pero al mismo tiempo querer compartirlo todo.

A veces, es dejar ir…

Es una fuerza, como dice la canción, “que te lleva, que te empuja y que te llena, que te arrastra y que te acerca a Dios…”

“Y que te acerca a Dios”…como cristianos y, sobretodo, como personas, el amor es lo más bonito que tenemos, lo mejor que podemos dar de nosotros mismos. Está en nosotros, solo tenemos que dejarlo salir y mostrarlo.

Es el medio por el cual se pueden conseguir grandes cosas. El medio por el cual podemos hacer y ser felices.

No necesita de nada material para “ser”. Solo requiere de nosotros mismos.

Es la manera perfecta de predicar lo que somos. Cuando amamos y no lo ocultamos, entregándonos plena y sinceramente, es como abrir una ventana y gritar a los cuatro vientos que esto es lo que queremos de este mundo.

¿Eres capaz de hacer eso? ¿Eres capaz de perdonar? ¿Eres capaz de ser paciente? ¿Eres capaz de pensar que no hay maldad, de confiar? ¿Eres capaz de entregarte?

 

”<strong>Raquel
Raquel”Endavant”