Hay dos maneras de ver películas. Puedes quedarte con la historia que te cuentan, tal cual, o puedes buscar el mensaje que el director quiere transmitir.

Todas las películas tienen un mensaje que el director quiere enseñar y que está reflejada en la película a través del argumento o de los personajes…

Películas como Cartas desde Iwo Jima de Clint Eastwood nos dice que en la guerra no hay buenos ni malos. En películas de animación nos enseñan valores como la amistad, respeto… ¿quién no recuerda en La bella y la bestia de Disney que la belleza está en el interior? Todas tienen un mensaje. Pero, ¿Qué pensaríais si os dijera que todas o casi todas las películas encierran un mensaje evangélico? ¿Qué diríais si os dijera que en películas como STAR TREK, en la oscuridad existe una similitud con el Evangelio mayor de lo que os creéis? Pues dejadme que os lo explique.

Para quien no conozca la saga de STAR TREK os diré que hay dos tipos de fans, o mejor dicho de TREKKIES”, los que aman la saga por el carácter científico, como la velocidad de curvatura o la teletransportación, y los que aman la saga por la relación de los protagonistas. Yo soy de los segundos. Y es que me encanta el constante pulso entre el doctor SPOCK, que es completamente racional, sin emociones, y el capitán KIRK que es todo lo contrario, completamente impulsivo. Y me encanta porque al final siempre impera lo emocional frente a lo racional.

En STAR TREK, en la oscuridad hay dos escenas que son fundamentales para entender esto. Sintiéndolo mucho no me queda más remedio que hacer SPOILER.

En la primera escena sucede que SPOCK se enfrenta a un problema cuya única solución lógica es sacrificarse. Debe apagar un volcán activo que amenaza un planeta primitivo detonando una bomba en su interior, pero no puede hacerlo remotamente y, por lo tanto no puede ser rescatado a tiempo sin infringir las leyes estelares de la flota. Su alegato es puramente lógico:

El bienestar de la mayoría impera sobre el bienestar de la minoría, inclusive la de uno mismo

Tiene lógica que la supervivencia de una especie o la continuidad de la vida sea más necesaria que la de uno solo. Pero eso a KIRK le da igual, y saltándose las leyes pone la nave al descubierto y le rescata en el último instante. Una vez en la tierra, por desobedecer las normas expulsan al capitán KIRK de la flota y pierde el rango de capitán. Es muy grave si, pero SPOCK sigue vivo.

La segunda escena transcurre más adelante en la película, cuando la nave ENTERPRISE se ve amenazada y a punto de ser destruida, incapaz de huir porque el núcleo de energía de la nave está dañado. Indefensos y sin escudos creen que van a morir, hasta que el capitán sin que se den cuenta entra en la cámara donde está el núcleo y lo repara salvándolos a todos del ataque. Pero hay un problema. Dicha cámara es nuclear y por lo tanto KIRK se expone a una cantidad de radiación muy grande, que lo deja moribundo. Cuando SPOCK se da cuenta va corriendo a la cámara para intentar salvarlo pero descubre que ya no puede hacer nada por él. Impactado le pregunta por qué hizo tal locura a lo que el capitán KIRK le responde nuevamente que el bienestar de la mayoría impera sobre el de la minoría, inclusive la de uno mismo. SPOCK se queda perplejo mientras KIRK le dice una última cosa antes de morir:

-¿Sabes por qué no te dejé morir en el volcán? ¿Sabes por qué volví a buscarte? Porque eres mi amigo.

Bien, ambos utilizaron el mismo razonamiento para actuar en beneficio de los demás pero, ¿por qué nos emocionó más la escena de KIRK? ¿por qué empatizamos más con su hazaña que con la de SPOCK?

SPOCK había utilizado la lógica para llegar a la conclusión de que morir era la mejor opción para todos. Pero no nos dice gran cosa porque es una conclusión vacía, puramente legislativa. La ley estelar prohibía a la flota dejarse ver por una civilización aun en un estado de desarrollo primitivo para no alterar “lógicamente” su evolución natural. Y el volcán que amenazaba la destrucción de dicho planeta solo podía ser apagado desde dentro del mismo, y mediante un razonamiento lógico SPOCK entendió que debía morir. Pero KIRK se saltó la ley por la amistad que sentía por el doctor. Una reacción puramente emocional.

Lo que le llevó a hacer lo que hizo no fue la razón pura. Fue movido por sus sentimientos a entrar en la cámara y repararla, porque de haberlo pensado un segundo no lo habría hecho. Y es ese amor que sentía por los demás lo que le impulsó a hacerlo. De alguna manera el espectador se da cuenta y se emociona. Es decir, las emociones atraen emociones. El AMOR atrae al AMOR. La lógica por el contrario no. ¿No es eso evangélico? Recordemos que JESÚS en la última cena les dice a sus discípulos:

Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por los amigos… a vosotros os he llamado amigos porque todo lo que he oído al padre os lo he dado a conocer. (Jn 15, 12-16)

Claramente se ve reflejado este texto en la película, ¿o no? Pero yo aún voy más allá, porque está muy bien que el capitán KIRK haya dado su vida por sus amigos, pero me pregunto si hubiera hecho lo mismo si la nave estuviera llena de desconocidos. JESÚS da una vuelta de tuerca a este mandamiento y lo extiende a todos por igual. Amigos, desconocidos e incluso enemigos. TODOS. Porque su amor, que es el amor de DIOS, se extiende por toda la humanidad y se ve reflejada en su crucifixión y muerte. Obviamente esta última reflexión viene dada por mi FE cristiana, pero para mí es más valiosa porque eleva el bien común que la película defiende a una categoría mucho más grande. Y es a través de la FE que éstas y muchas otras lecturas se pueden apreciar en muchas películas, porque creo que si bien no hay un deseo consciente de transmitir esto, hay muchas películas que inconscientemente transmiten un deseo de que DIOS obre en el mundo. Tanto por parte de creyentes como de no creyentes.

Os invito a que intentéis ver la próxima película con éste prisma y quizás os encontréis con un DIOS que aunque no veáis, se nos da a conocer constantemente.

<strong>Fernando Suárez</strong>
Fernando SuárezEl Olivar