¿Y quién no? ¿Acaso no tienes tú también ese mismo deseo en tu corazón?

Pues bien, déjame decirte una cosa: la clave está en el título. Y es que quiero proponerte una aventura que puede que más bien te parezca una locura, pero que te hará completamente feliz. ¿Preparado?

Todo comenzó hace mucho tiempo. El universo entero lo esperó durante siglos, hubo miles y miles de años de preparación… y ahora está ahí para ti, a tu lado. Una persona muy especial te espera.

Le gusta contar historias, salir a pescar y los paseos por la montaña. Pero lo que le hace realmente especial es otra cosa: te ama. Te ama tanto, que estaría dispuesto a dar hasta la última gota de sangre por ti, porque tú seas feliz. Y no sólo es que esté dispuesto… es que, efectivamente, lo ha hecho. Cristo ha muerto y ha resucitado por ti, para que tú tengas Vida en abundancia.

Puede que pienses que esto no son más que palabras vacías, incluso es posible que las hayas escuchado miles de veces sin que nada haya cambiado en ti. Pero, como te decía al principio, lo que yo quiero proponerte es una aventura totalmente diferente.

Querido joven… te animo a que Le retes. Quiero invitarte a que des la oportunidad a Cristo de manifestarse en tu vida. Y es que puedes saber muchas cosas sobre Él, puedes incluso hacer mil cosas por Él… pero seguir sintiéndole lejos. Tu vida cambiará cuando experimentes su amor incondicional, cuando conozcas a Cristo en persona.

Él sólo te pide una cosa: que confíes.

Dejar tu vida en manos de otro. Poner tu seguridad en vez de en ti, en él. Darle el control. Da vértigo, ¿verdad? Ya lo decía yo al principio: esto es una locura. Y, sin embargo, esta confianza sin cálculos es la que te hará descubrir que Cristo te regala no momentos de felicidad, sino la felicidad continua.

Como joven de la Orden de Santo Domingo, seguro que más de una vez te habrá tocado “predicar”. No sé si eres de los que entran apasionadamente a cualquier tipo de debate, dispuesto a lo que sea… o de los que desearían desaparecer cuando surge un tema candente. Seas del estilo que seas, esto es para ti. Porque no es lo mismo hablar de alguien a quien sólo conoces de oídas… que hablar de alguien a quien conoces profundamente.

¡Adelante, joven, no te rindas! Cristo está vivo. Él sale a tu encuentro cada día, sueña con hacerte feliz. Él camina a tu lado, actúa en tu día a día. Sólo necesitas unos ojos nuevos para verle. Y, cuando le descubres así, vivo, real, amándote hasta el extremo, tu vida, tus gestos, tus palabras… todo cambia. Porque lo recibes todo de Él, después puedes darlo. O, resumido al estilo dominicano, “Contemplar… y dar lo contemplado”, éste es el reto de hoy para un joven de la Orden de Predicadores. Vivir así es posible. Este reto es para ti. ¿Te animas?

VIVE DE CRISTO

 

<strong>Sor María Sión</strong>
Sor María SiónDominicas de Lerma