El sábado 19 de enero acudí a un Encuentro del Secretariado de Familia Dominicana Valencia-Torrent. Fue en el convento MM.DD. de la Inmaculada Concepción en Torrent y trató sobre la situación sociopolítica actual en la República Democrática del Congo y el aporte de la Iglesia local.

En esta convivencia participamos diversos grupos de la Familia Dominicana: grupos de jóvenes, grupos de oración, grupos de laicos, los frailes… Por ello, las edades de las personas del Encuentro son muy distintas. Esto lo he querido destacar porque un encuentro así es muy enriquecedor: los jóvenes, y los no tan jóvenes, juntos para orar, formarse y convivir.

Empezamos el día con una oración organizada por el grupo IPAC. La realizamos en la capilla de las hermanas dominicas y ellas estuvieron presentes con nosotros. Poco a poco, nos fuimos relajando y preparando para hablar con Jesús.

A continuación, nos dirigimos, algunas hermanas dominicas incluidas, a otra sala para escuchar la conferencia a cargo de Fray Fredeirck Balekelay O.P. Con imágenes y su ejemplo nos fue mostrando la situación del Congo. A mí me impresionó mucho. Las imágenes sobre una guerra siempre son impactantes. De hecho, nos hacía apartar la vista de la pantalla a la mayoría de asistentes. La guerra lo destruye todo: hogares, familia, escuela… Y sobre todo, destruye el futuro de esas personas. Una guerra provocada por conflictos internos pero también por la explotación de grandes potencias que actúan en estos lugares sin respetar los derechos humanos.

Yo, después de esto, me siento muy privilegiada por vivir como vivo. Y siento que algo debemos hacer. En la formación se nos insistió mucho en que debemos difundir el mal que hace esta guerra en el Congo. Debemos hablar de cómo se les utiliza para que  nosotros consigamos una gran cantidad de productos y, muchas veces, a bajo precio a costa de exprimir sus vidas. Entonces ¿cómo ayudar? Difunde esta información y sobre todo intenta reducir el consumo. Vivimos en una sociedad en el que comprar parece lo más importante y no nos damos cuenta que eso no nos hace felices. Piensa en todo lo que tienes y cuando vayas a consumir reflexiona si lo necesitas.

noticia-encuentroFD-valencia

Después de la conferencia comimos y tuvimos un rato para conversar entre nosotros. Al acabar, el grupo Endavant (grupo del MJD en Valencia), realizó un pequeño juego en el que nos reímos mucho y ampliamos nuestra cultura. Además, esto ayudó a despertarnos un poco porque ya sabemos que, a un buen español después de comer siempre le apetece dormir la siesta.

Por último, volvimos a la capilla y celebramos la eucaristía. Una celebración muy bonita donde las hermanas también estuvieron presentes. Además, al finalizar pudimos hablar con ellas y compartir experiencias. Os invito como joven a que participéis en los próximos Encuentros de Familia Dominicana. Como habéis leído, no tiene desperdicio.

ficha-maria-endavant