Me llamo Laura, tengo 22 años, soy gallega y algunos miembros del MJD me conoceréis como Pita, los más afortunados como SuperPita. 

Bromas a un lado, lo cierto es que por diversos motivos llevo vinculada, desde la lejanía, al MJD desde Julio de 2015.  Mi relación con el Movimiento estos años se ha circunscrito al Campo de  Trabajo de Granada, habiendo asistido tres veces (2015-2017-2019) y a un encuentro en Madrid en 2016.

Al finalizar mi segundo campo, mi amiga Julia (también gallega) y yo, tuvimos ciertas inquietudes que nos llevaron a desear tener un grupo en A Coruña, nuestra ciudad. Lo hemos intentado mediante la divulgación de nuestra experiencia en el Colegio Santo Domingo, nuestro colegio y por qué no decirlo, nuestra casa. La labor de difusión no tuvo ningún resultado, no hemos conseguido llegar a nuestros interlocutores y por lo tanto, no hemos logrado hacerles partícipes de nuestra experiencia con nuestras palabras y anécdotas. Probablemente no hemos acertado en nuestra planificación y en nuestra estrategia.

Cuando un proyecto en el que tienes ilusión, por decirlo de algún modo, fracasa, tienes dos opciones: olvidar ese sueño o seguir adelante con las mismas ganas porque igual no era el momento y esperar.

Estimado lector, debo comunicarle que la espera ha tenido sus frutos: ESNALAR (que significa, según la Academia de Llingua Asturiana:  Treslladase [pel aire moviendo les ales y calteniendo l’equilibriu])

¡Bendita Siena 2019!

Noticia-mitad-Pita

Este verano, tras mi decepción manifiesta por no haber logrado tener un grupo en mi ciudad, surgió la propuesta de que me uniese a un grupo de MJD existente, desde la distancia. Es por eso que hoy puedo decir, feliz y contenta que formo parte de un proyecto que admiro desde que conozco su existencia, es un grupo de Asturias y se llama ESNALAR.

¿Por qué admiro Esnalar? Sencillamente porque admiro a todas y cada una de las personas que han formado y que forman parte de este grupo. Admiro la ilusión con la que fue creado, admiro cómo en los momentos difíciles han sabido mantenerse, todo ello gracias a la ilusión de unos jóvenes que simplemente desde un lugar pequeño, haciendo cosas pequeñitas, han cambiado y están cambiando el mundo. Un proyecto no es nada sin sus integrantes, es por eso que Esnalar es un Gran Proyecto.

¿Por qué adoro a estas personas a las que cariñosamente denomino Esnalaritos?

E: Educación- Apuestan por la infancia con los Desayunos Solidarios.

S: Solidaridad- Han elaborado calendarios, mercadillos y numerosos eventos de recaudación de fondos para causas que han conocido en primera persona, cómo la construcción de un parque infantil en la parroquia de Martí (Cuba).

N: Nubes- Hubo un día en este último Campo de 2019, que durante unos minutos, tuve la oportunidad de contemplar las nubes y fotografiarlas, en ese momento tuve claro que debía pertenecer a esta gran familia y volar con ellos “pel aire moviendo les ales” *.

A: Admiración- Es probablemente, después del amor, el sentimiento más importante que tengo hacia los miembros de Esnalar.

L: Libertad- Considero que es un pilar muy importante, gracias a que me sentí libre, pude tomar la decisión de afianzar mi relación con el MJD y hacerlo de la mano de Esnalar, es una delicia.

A: Agradecimiento- Ser un grupo estable, con miembros en la distancia, no siempre es sencillo, requiere de una implicación mayor por parte de los que continúan reuniéndose cada semana y manteniendo los objetivos principales del proyecto. Es por este motivo, que no sólo les tiendo la mano para todo lo que yo pueda aportar desde mi ciudad, sino que quiero dejar claro mi más sincero agradecimiento por esta oportunidad.

R: Regalo- Acompañarles humildemente desde mi esquinita geográfica -A Coruña- es una fortuna y ha podido suceder gracias a su valentía, su voluntad y su generosidad.

Gracias MJD España y gracias Esnalar (Especialmente a Carmen, Gonzalo, Lucas y Carlota por esa oportunidad en Siena).

 Firma-Pita