Desde hace algunos años se ha hecho famosa la expresión “inteligencia emocional”. Por este concepto se entiende el conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones, entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento. De la misma manera podríamos decir que existe una “inteligencia dominicana”. Y ¿Qué entendemos por este concepto? Precisamente al conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar nuestra identidad dominicana, entender lo que de dominicano hay en los demás, y utilizar esto para guiar nuestra manera de pensar y nuestro comportamiento. El joven dominic@ está sensibilizado con una serie de valores muy nuestros. Lo que suele pasar es que, al estar tan en connivencia con dichos valores, no se da cuenta de que los vive hasta que se confronta con otros. Por eso intento ofrecer unos puntos de “inteligencia emocional dominicana” que deben guiar nuestra manera de pensar y actuar.

Valores de la inteligencia dominicana:

 

  1. Veracidad/Profundidad: la inteligencia dominicana es veraz. Esto quiere decir que el/la dominic@ en todo lo que hace y dice intenta construir relaciones que se fundamenten en la verdad. La verdad, el intento de veracidad del dominic@, es siempre intentar construir en este mundo relaciones interpersonales fraternas, pero siempre en el diálogo profundo en confrontación con la realidad. El/la dominic@ no puede construir “castillos en el aire”, sino que será profundamente realista, profundamente atento a las necesidades de este mundo. Partiendo siempre de la entraña de la realidad. Partiendo de la verdad de las cosas.
  1. Apasionad@ por saber:la inteligencia dominicana es una inteligencia inquieta por saber lo íntimo de las cosas. El/la dominic@ sabe que una mirada superficial a las cosas muchas veces no es la mirada correcta. Hay que saber y entender. Hay que saber tener esa mirada experta que saber ver la luz en las tinieblas. Es muy fácil quedarse en la superficie de las cosas sin atender a lo que realmente son. Este punto está en conexión con el anterior. Y conecta con el siguiente.
  1. No mira atrás: la aventura del conocimiento en la verdad, la aventura de adentrarse en las entrañas de lo que las cosas son, es una aventura de no retorno. Cuando el/la dominic@ sabe de las cosas profundamente, no puede volverse a la superficialidad de lo sabido. El conocimiento es un camino que nos empuja hacia adelante. No tiene miedo porque sabe que la Verdad hecha carne le guía hacia Él mismo. Sin embargo este camino a veces no es recto, a veces hay dudas, a veces a callejones sin salida…aún así el/la dominic@ sigue adelante porque así realiza su vocación.
  1. Sabe ser crítico, pero amable: muchas veces quien dice la verdad, no resulta del todo simpático. Es como una especie de vocecita que recuerda lo que es verdad. Esto no es un oficio agradable. Por eso el/la dominic@ sabe predicar la verdad en la amabilidad. Sabe ser crítico sin que por ello resulte “pesado”. Hoy en día necesitamos gente crítica, que sepa ver y discernir, pero en la bondad. Saber discernir las potencialidades de las personas y de las situaciones.
  1. Ve las cosas de otra manera: Gracias a este ser crític@, puede ver el mundo de otra manera. Puede imaginarse el mundo que podría ser. Es la capacidad, que podríamos llamar profética. Los profetas de todos los tiempos han podido vislumbrar esta diferencia. Es lo mismo que dijo Martin Luther King cuando digo que tenía un sueño.

 

<strong>Fray</strong> <b>Paco Pérez</b>
Fray Paco PérezPredicadores Valencia